domingo, 15 de febrero de 2009

NO PARKING






Primer cortometraje de Three Bastards donde se reflejó la inexperiencia del grupo. Grabado durante el mes de abril de 2006 a horas intempestivas debido a las condiciones aisladas que requeria el escenario: un garaje completamente vacio, donde el agobio, la claustrofobia debían hacer un constante acto de presencia.
"Fue un cortometraje lleno de caos y mala baba" declara Carlos Martinez, "Para empezar debiamos hacer frente a la lucha de egos que había entre los directores. Chavanel y Rafa García de la Mata dieron todo un espectaculo de falta de profesionalidad. Todo se reducia a ver quien meaba más".

Entre las luchas desde el seno del grupo, Three Bastards tuvo que hacer frente a los problemas de iluminación.
"La iluminación dejaba mucho que desear. Había fluctuaciones constantes. Era un vaivén lumínico. Toda una pesadilla de tintes kafkianos" declaraciones de Javier Bernat, "Para colmo de males yo mismo tuve que hacer frente a mis propios demonios personales: vereís, mi novia me dejó la segunda noche de rodaje.... pero con la picha desinflada tuve que completar la ruinosa tarea. ¿Principio de profesionalidad? Tal vez, tal vez, ¿quien sabe?".
"Otro día, la guardia civil me detuvo. Los colegas me multaron por no tener ITV. Un corto encantador, resumiendo. Una experiencia religiosa" agregó Javier Bernat.

Los problemas no acabaron ahí, el tercer día, la cámara DVCPRO, cedida por TESAURO S.A, decidió abandonar al grupo a su suerte destruyendo momentaneamente sus sueños.
"Fue toda una bajona. Estábamos a punto de hacer uno de los planos más guapos y de repente se oyó un curioso "fluck flowwwpum". La cámara había muerto y nuestras esperanzas con ella. El mal trago, al menos, fue diluido cuando un vecino yonqui de la zona bajó para traernos una pizzas de dudosa procedencia. Aún así fueron comidas con gran diligencia por el grupo" declaraciones de Héctor Rodríguez.

A trancas y barrancas el cortometraje pudo ser rodado por una cámara suplente, del modelo chino, cabe destacar.

La postproducción no estuvo carente de sorpresas: una de las pocas escenas de dialogo del cortometraje se quedó sin sonido. Y las posibilidades de volver a rodarla se reducían a cero. El actor principal se había negado a volver a aquel garaje debido a una crisis gastrintestinal derivada de las pizzas en mal estado.
El error pudo ser solucionado por un chapucero doblaje, así como un montaje donde el raccord brillaba por su ausencia.
Cabe destacar que en esta obra Three Bastards descubrió alguno trucos del premiere, los cuales han prometido no volver a utilizar en su vida. Un ejemplo de ellos es parar los planos en jpg y esperar que sean percibidos por el público como un plano fijo. También se ha utilizado por errores de Raccord el efecto espejo. En este sentido, han salvado al grupo de más de un disgusto.

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